Actividad
2. Evolución del enfoque comunicativo. Enseñanza mediante tareas.
Esta
es mi aportación a este foro, lo que puedo comentar sobre la
observación de una clase planteada siguiendo las pautas de la EMT: y
contestado a estas preguntas: ¿La tarea final es motivadora para los
alumnos? ¿Cumple todas las propiedades de una tares, según la EMT?
¿Se dan al alumnos suficientes herramientas lingüísticas para que
pueda realizarla?
Creo
que la tarea es adecuada porque puede motivar a los alumnos. A casi
todo el mundo le gusta comer y hablar de comida (aunque puede que en
España más que en otros sitios) y también hay bastante gente que
disfruta cocinando, aunque sólo lo haga ocasionalmente. Además la
tarea da la oportunidad de comparar distintos hábitos culturales en
torno a la comida: tipos de dieta, distintos productos, costumbres en
cuanto a horarios, etc. Esto me parece interesante y seguramente
divertido.
Además
de este requisito esencial, la tarea final cumple con todas las
propiedades de una tarea según la EMT. Veamos:
-
Realiza dentro del aula una tarea representativa de las que se
producen fuera del aula, (simular una conversación en el
supermercado o en un restaurante).
- Está muy abierta a lo que aporten los alumnos, (cada uno expresará sus gustos, aportará más o menos experiencia en la cocina y se desenvolverá, según su personalidad, a la hora de interactuar en el mercado o en un restaurante).
- Tiene importancia el significado, el alumno trabaja en torno al contenido de los mensajes que emite y que recibe (hay diálogos con otros compañeros, se trabaja la comprensión escrita al leer el artículo del dietista y la comprensión auditiva al escuchar la receta de la tortilla de patata).
- Da atención a la forma lingüística al fomentar la práctica del verbo "gustar", de la negación y la afirmación, de las frases interrogativas (al preguntar en el restaurante, por ejemplo) y sobre todo, aporta mucho vocabulario.
-
Por último, pedagócicamente la considero correcta, porque va
pasando de prácticas más sencillas a otras más complejas y
encaminadas a la tarea final.
Me
parece que el alumno tiene bastantes herramientas lingüísticas para
llevarla a cabo. Se practica mucho vocabulario y expresiones (como
"poner en una sartén") que usará en su propia receta.
Además se ven otras recetas antes, tanto en ejercicios de
comprensión escrita como auditiva...
Es
una unidad completa, pero que necesita bastante tiempo para
realizarse. No la veo en una sola clase, a no ser que durase más de
2 horas. En caso de no contar con el tiempo suficiente yo suprimiría
el punto de la excursión de la familia Zalacaín. Aporta léxico,
puede ser un poco repetitivo.
Un
último apunte: la idea del poema es muy bonita pero, ¿no es un poco
difícil?.
Y
esta es la conclusión final a la que ha llegado el Grupo 2.
Parece
que estamos de acuerdo en bastantes cosas por el momento:
1. La tarea es adecuada. Las razones:
- Es interesante y motivará a los alumnos, aunque en diferentes grados. A casi todo el mundo le gusta comer y hablar de comida, también a muchas personas les gusta cocinar, aunque sea ocasionalmente. En cualquier caso, todos tenemos que comer y muchos nos preocupamos sobre qué comemos.
- Cumple con todas las propiedades de una tarea según la EMT. Entre ellas:
* Es representativa de las que se producen fuera del aula, (simular una conversación en el supermercado o en un restaurante).
* Está abierta a lo que aporten los alumnos, (cada uno expresará sus gustos, su mayor o menor experiencia en la cocina, etc.).
* Da importancia al significado. El alumno trabaja en torno al contenido de los mensajes que emite y que recibe (hay diálogos con otros compañeros, etc.)
* Da atención a la forma lingüística. No sólo da importancia al significado de la terminología relacionada con la comida, también, en una visión más amplia, contempla contenidos linguísticos (gramaticales, funcionales, etc.) en torno a esta temática, con el fin de realizar con éxito las tareas comunicativas propuestas en la unidad.
- Pedagógicamente es correcta. Está bien estructurada y va encaminando al alumno hacia la tarea final.
2. El alumno cuenta con suficientes herramientas para realizar la tarea. Se dan a conocer los tipos de alimentos, luego se aplica este vocabulario a situaciones reales como ir a un restaurante, ir a hacer la compra, o leer/escuchar una receta para cocinar un plato.
3. El tiempo necesario para llevar a cabo esta tarea ha despertado bastantes dudas. Parece evidente que no se puede abordar en una clase. Pero creo que esto ha sido aclarado por Pilar en el Foro del M1 y en el chat (esta unidad contiene 4 lecciones y los autores calculan para cada lección entre 1 y 2 horas).
El asunto que ha despertado algunas discrepancias es el poema:
Para algunos de nosotros puede ser una actividad un poco difícil, interesante, pero arriesgada. No sabemos cómo van a responder los alumnos y no estamos seguros de que funcione. Personalmente, he de decir que tenía esta opinión sobre todo al principio, porque me parecía que había muchas tareas y no sabía con cuánto tiempo contaba.
Para Alejandro no existen tales reticencias. Cree que el poema es una tarea sugerente y con potencial formativo, que puede enriquecer la competencia lingüística. El profesor debería probar , ver cuál es la mejor forma de poner en práctica esta actividad y en función de los resultados decidir si es o no una tarea productiva.
1. La tarea es adecuada. Las razones:
- Es interesante y motivará a los alumnos, aunque en diferentes grados. A casi todo el mundo le gusta comer y hablar de comida, también a muchas personas les gusta cocinar, aunque sea ocasionalmente. En cualquier caso, todos tenemos que comer y muchos nos preocupamos sobre qué comemos.
- Cumple con todas las propiedades de una tarea según la EMT. Entre ellas:
* Es representativa de las que se producen fuera del aula, (simular una conversación en el supermercado o en un restaurante).
* Está abierta a lo que aporten los alumnos, (cada uno expresará sus gustos, su mayor o menor experiencia en la cocina, etc.).
* Da importancia al significado. El alumno trabaja en torno al contenido de los mensajes que emite y que recibe (hay diálogos con otros compañeros, etc.)
* Da atención a la forma lingüística. No sólo da importancia al significado de la terminología relacionada con la comida, también, en una visión más amplia, contempla contenidos linguísticos (gramaticales, funcionales, etc.) en torno a esta temática, con el fin de realizar con éxito las tareas comunicativas propuestas en la unidad.
- Pedagógicamente es correcta. Está bien estructurada y va encaminando al alumno hacia la tarea final.
2. El alumno cuenta con suficientes herramientas para realizar la tarea. Se dan a conocer los tipos de alimentos, luego se aplica este vocabulario a situaciones reales como ir a un restaurante, ir a hacer la compra, o leer/escuchar una receta para cocinar un plato.
3. El tiempo necesario para llevar a cabo esta tarea ha despertado bastantes dudas. Parece evidente que no se puede abordar en una clase. Pero creo que esto ha sido aclarado por Pilar en el Foro del M1 y en el chat (esta unidad contiene 4 lecciones y los autores calculan para cada lección entre 1 y 2 horas).
El asunto que ha despertado algunas discrepancias es el poema:
Para algunos de nosotros puede ser una actividad un poco difícil, interesante, pero arriesgada. No sabemos cómo van a responder los alumnos y no estamos seguros de que funcione. Personalmente, he de decir que tenía esta opinión sobre todo al principio, porque me parecía que había muchas tareas y no sabía con cuánto tiempo contaba.
Para Alejandro no existen tales reticencias. Cree que el poema es una tarea sugerente y con potencial formativo, que puede enriquecer la competencia lingüística. El profesor debería probar , ver cuál es la mejor forma de poner en práctica esta actividad y en función de los resultados decidir si es o no una tarea productiva.
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